miércoles, 7 de diciembre de 2011

Una historia escrita y lo que se acaba de escribir sobre el movimiento indígena de Bolivia.




Por: Santos Diamantino.



Introducción.



Este trabajo toca el tema de lo que supuestamente se sabe o se tiene conciencia, y de lo que recién se vivió y de lo que ahora se tiene conciencia. Digo supuestamente porque yo como joven y muchos jóvenes de nuestro país, ignoramos la historia de nuestros pueblos indígenas, y lo peor es, que muchos de ellos critican, insultan sin saber su historia. Afirmamos que la historia de los pueblos indígenas es desconocida, por eso es importante recordarla. Para no olvidar la dura y cruel realidad que vive nuestro país.

De lo que se aprendió y de lo que se acaba de aprender con el parque Isidoro Secure vamos a hablar. Comentaremos las afirmaciones, dicotomías, posturas del movimiento indígena. Algo complejo, pero se hará el esfuerzo de explicar estas complejidades. Este problema es complejo porque todo se estructura. Y esta organización es el punto central de este texto. Trabajo donde contamos la historia del movimiento indígena, su origen reivindicatorio, sus elementos, y los hechos recientes de los pueblos indígenas.

Dividimos este trabajo en dos; la primera parte hacemos una apreciación ideológica de donde se produjo las reivindicaciones indigenales. Causas que muestran la heterogeneidad del pueblo indígena. Su relación con el sindicalismo y substrato ideológico y de fuerza humana de muchos movimientos reivindicatorios. En la segunda nos centramos en el problema del TIPNIS, problema que concentro a muchos intelectuales en la actualidad. Mostramos, su desarrollo, las razones del gobierno, las razones de los indígenas, el tema de los colonos, la causa para todos los problemas del TIPNIS, el significado y el ser indígena, el sentido del territorio indígena, el método de los colonos, etc.

Estos puntos mostraremos en el siguiente trabajo. Talvez estos puntos causen desacuerdo. Sin embargo, no por eso dejan de ser verdades vividas y contadas por muchos.

1. Heterogeneidad indígena en Bolivia.

Hay tantos pueblos y querer unir o homogenizar es un error, pero no por eso podemos dejar de afirmar que en Bolivia hay una multiplicidad de culturas. No son iguales, porque no son homogéneas.

Pensamos que un hecho claro de reivindicación es lo que sucedió en Junio del año 1973. Un documento que se dio lectura en Tiwanaku del departamento de La Paz. A esto le han llamado, “Manifiesto”. Según algunos politólogos rompe con el indigenismo boliviano y con esa concepción homogeneizante sobre el indio. Este manifiesto tiene un contenido inclusivo. Habla de un “nosotros”, de un indígenismo plural y complejo constituido por aimaras y quechuas hablantes, guaraníes, ayoreos, sirionós, yuracarés y “otros” que hacen a lo que el texto nombra como la diversidad irreductible a un núcleo simple de historia y cultura de los grupos y pueblos indígenas y originarios, que conforman la realidad boliviana en la segunda mitad del siglo XX.

Este manifiesto remarca la diferencia cultural entre lo pueblos. Tiene en cuenta que las formas de vida de cada pueblo no son iguales. Este manifiesto propone una nueva forma de ver el país. Afirma que los indígenas deben formar una unidad en la diversidad, capaz de producir la superación de las situaciones de exclusión y opresión sufridas por ellos junto al pueblo boliviano.

Lo genial es que en el siglo XXI estas ideas fueron impresas en la nueva constitución política del Estado plurinacional de Bolivia. Definiéndose como estado plurinacional. Pienso que este manifiesto de 1973 trajo un impacto ideológico y político. El “Manifiesto” fue la formalización discursiva inicial más importante de esta “ruptura epistemológica” de las equivalencias negativas del discurso colonial.

Hay dos hechos que marcan esta ruptura. El primero es la formulación del “Proyecto de Ley de Pueblos Indígenas del Oriente, Chaco y Amazonía Boliviana”, elaborado por la CIDOB y presentado primero a los presidentes Víctor Paz Estenssoro en 1989 y Jaime Paz Zamora en 1990. El segundo hecho relevante es “la Marcha por la Dignidad y el Territorio” de 1991 impulsada por la Central de Pueblos Indígenas del Beni.

El deseo era el auto-reconocimiento de toda esa diversidad cultural del movimiento indígena. Por eso se plantea la unidad entre los pueblos indígenas y originarios con el fin de desarrollar alternativas legales que permitan proteger sus derechos. Se hace un proyecto en 1983, donde participaron organizaciones indígenas de tierras bajas, la CSUTCB. En ella intercambian criterios sobre los territorios que debían ocupar. Proyecto de ley que se presenta en el año 1990 en el periodo de Jaime Paz Zamora.

Lo que reclamaban los pueblos indígenas eran sus derechos, porque el gobierno no respondía a sus demandas. Fundamentalmente en el territorio y en la autonomía que ellos reclamaban. Algo importante es que este documento no se construye desde la valorización de la diferencia. Lo que propone es un marco para construir un régimen político y una sociedad democrática a partir de instituciones, normas y prácticas sociales, que son resultado de un consenso básico en el cual el pluralismo adquiere su sentido pleno. Esta pluralidad se nota cuando se hace uso de conceptos como, pueblo indígena, derechos individuales y colectivos y autonomía, los cuales expresan esa pluralidad.

Cada vez se hacía más visible esta petición y más aún con la marcha por la dignidad y territorio. Esta marcha dio cuenta de la heterogeneidad indígena de Bolivia. Esta marcha hizo que se vuelva agendar muchas acciones políticas en Bolivia. Dando lugar a debatir sobre la situación económica del país, el tema de la pobreza, el tema de las necesidades básicas que eran y siguen siendo deficientes. La marcha muestra el poderío de los movimientos indígenas, complejizando y transformando nuevas formas del pensar político. La marcha identificaba a las etnias.

A diferencia del ayer, hoy en día muchos movimientos están en crisis, como la COB, y otros sindicatos. Aunque esto viene desde que Juan Lechín Oquendo dejó el mando de la Central Obrera Boliviana. Su debilidad se mostró a plena luz cuando el gobierno de Paz Estenssoro el año 1986 determinó el ajuste estructural y aprobó el decreto 21060, con la secuela del cierre de las minas del Estado, la relocalización de cerca de 30 mil mineros.

Este golpe pego muy duro, porque se perdió la punta de lanza. Muchos sindicatos tomaron decisiones por sí mismos. La COB ya no tenía convocatoria. Los que adquirieron mayor protagonismo son los movimientos indígenas campesinos, ellos empezaron a encabezar los movimientos sociales. La COB y la federación de mineros se han quedado con el deseo del “poder”, los mineros estaban en crisis porque estaban sin trabajo, algunos se fueron a Cochabamba al Chapare.

Mas tarde en el año 1993 la desgracia iba en ascenso.Gonzalo Sánchez de Losada a título de capitalización, privatizó las empresas del Estado, que en manos de las transnacionales lograron aplicar plenamente el 21060 y la “flexibilización laboral”, que no era otra cosa que el despido masivo, aunque con beneficios sociales inclusive “extra-legales”, para mantener pasivos a los nuevos desocupados.

Recuperarse de esa crisis fue muy complicado según Pedro Montes, actual presidente de la COB. Esto en alguna medida repercutió en los campesinos. Por que empezaron a mostrar su poder, mediante la marcha por la vida, que comenzó en oriente y término en la sede de gobierno. Esto despertó muchas conciencias en políticos y la masa de la ciudadanía. Esta marcha por la vida fue la más grande hasta ese momento, genero vida y simpatía en el pueblo de La Paz, pero metió miedo a Gonzalo Sánchez de Losada y a Sánchez Berzaín. Al igual que con los indígenas del TIPNIS, la gente paceña salía a darles agua, comida, fruta, ropa a los marchistas. La ciudad de La Paz siempre se caracterizó por se un pueblo solidario. Tal vez el mayor apunte que se puede sacar de esto es que en esa marcha, estaba aún muy joven, el presidente Evo Morales Ayma. El cuál jugo un papel importante, porque era un guía en esta lucha. Él rechazó que la iglesia fuera mediadora en la negociación con el gobierno.

Según Guido Pizarroso Duran (periodista) se pidió que los únicos mediadores fueran la Asociación de Periodistas de Las Paz, y la Federación de Trabajadores de la Prensa Bolivia. “se logró mas de lo pensado”. Se logró detener la erradicación de la hoja de coca de manera “forzosa” y se negocio al ser una erradicación voluntaria, y compensada económicamente. Había que proponer nuevas formas de producción, que suplieran a la hoja sagrada. Se abrieron líneas de crédito para que las comunidades campesinas accedan a financiamiento para adquirir maquinaria, equipo y semillas.

Los cocaleros tenían 7 federaciones en el Chapare. La COB y la CSTUTCB se fortalecieron. Incluso con esta nueva fuerza, se llegó a crear un nuevo partido político. Que es el MAS, liderado por don Evo Morales. Según Pedro Montes este ya cambio de cara, no es el Evo de las luchas. Por que no trabaja con ellos, no responde a las demandas. Aunque ellos le apoyaron en las elecciones, colaboraron en la construcción de una nueva Constitución Política del Estado.

Según Montes el error del gobierno actual está en el gasolinazo que se dio en diciembre del año pasado. Domingo 26 de diciembre, subió el precio de la gasolina de 32,72 bolivianos a 6,80 bolivianos, se elevo al 82% y la gasolina especial de Bs. 4,79 a 7,51 con un incremento del 57%. La gente se levanto en ira, en Oruro la gente quiso su renuncia del presidente Evo Morales. La justificación que él tenía en ese momento era, que mucha gente hace contrabando del gas, y de lo que se trata es que la gasolina cueste lo mismo que cuesta en otros países. Para la gente esto era un gasolinazo y un tarifazo.

Por más que luego haya retrocedido en su postura, ya hubo ruptura con muchos movimientos. Porque los precios de la canasta familiar no volvieron a su precio normal. Según Guido Pizarroso Duran (periodista) La COB se dio la vuelta presionada por las bases y comenzó a actuar en contra del gobierno junto a la gran mayoría de federaciones y algunas organizaciones campesinas. La conclusión es que aún no entendemos esa heterogeneidad cultural en Bolivia.

2. Lo que se acaba de contar.

Muchos de nosotros no hubiéramos tomado conciencia, si esta marcha que partió del TIPNIS no hubiera llegado a la sede de gobierno el 19 de octubre del 2011. Movimiento indígena que marcho durante 63 días. Marcha que unió a occidente y a oriente, bajo la pancarta “el TIPNIS se respeta carajo”. Marcha que pasó por la plaza Murillo y llego a la concentración que estaba en la plaza San Francisco.

Nadie pensó que la marcha llegaría a la sede de gobierno, después de lo que pasó en Yucumo. Actitud que hasta hoy 11/15/2011 no se ha esclarecido, que aún no se sabe quiénes son los culpables de semejante atrocidad humana. Contra esto la población boliviana se levantó, rechazando las actitudes de la policía, el cuál usó la fuerza, amordazando a los indígenas, deteniendo a los dirigentes, haciendo llorar a niños porque los habían separado de sus padres, gasificándolos, marcha que se vio envuelta de tristeza.

Pero este sentimiento se convertiría en aliento y alegría al entrar en territorio paceño. Desde la llegada a Caranavi las cosas iban cambiando, el apoyo de la gente crecía. En la marcha llovía elementos de primera necesidad. Más aun cuando se acercaban a la Cumbre paceña. Cuando partieron de Urujara, pasando por Kalajawira, Villa Fátima, la emoción crecía y el apoyo de la gente paceña también. La gente de los recibió con lágrimas en los ojos, actitud que quedó gradada en la retina de la gente paceña y de todo el pueblo boliviano, ya que muchos canales como Cadena A transmitieron toda la entrada de los marchistas. La gente les dijo: “héroes, defensores de la tierra y de la vida, defensores de la naturaleza” y otros apelativos. Era un día muy emotivo.

Sin embargo, no todo era color de rosa, los oportunistas, los intelectualoides no faltaron. Estuvieron ahí para calumniar o para incitar a algo. Este problema que recién se contó tiene que ver con los pueblos de tierras bajas. Tanto como este trabajo y como otros que ya se han escrito, tienen muchas interpretaciones. El centro de discusión es el Territorio Indígena Parque Isiboro Secure. Conceptualizada como lucha por la sobrevivencia y la dignidad indígena, al que han llamado vivir bien, concepto que no han entendido bien los gobernantes y tal vez alguno de nosotros.



¿Cuáles fueron las razones del gobierno en este tiempo?

Según las razones expresadas por el gobierno, con la construcción de la carretera Villa Tunari – San Ignacio de Mojos se realiza un deseo de largo aliento de los cochabambinos de crear una conexión entre los departamentos de Cochabamba y el Beni; se traería el progreso a las regiones involucradas y liberaría a los ganaderos del Beni de su dependencia de Santa Cruz.

Otra razón es conectar entre las dos capitales. El tramo de la carretera, sale de Villa Tunari, se dirige hacia el noroeste siguiendo la línea del pie del monte, donde están asentados los colonos que se dedican a la producción de la hoja de coca. Desde Isinuta, entra al parque, siguiendo el pie del monte penetra hasta el corazón del TIPNIS, volcándose al norte para cruzar la parte menos tocada del parque, y volcándose en algo al noreste para llegar a San Ignacio de Mojos. Este trazo les sirve tanto a cocaleros como a ganaderos.



¿Por qué no querían diálogo los indígenas?

No querían dialogo los indígenas porque los tramos 1 y 3 ya estaban definidos (San Ignacio – Villa Tunari). Sólo falta el tramo 2 que pasaba por el TIPNIS. Los indígenas de este territorio no querían que entren a este territorio porque no quieren que entren colonos, cocaleros y madereros. Para eso sobran explicaciones, pero la más convincente es que ellos se dedican a destruir bosques.



¡Por qué vienen ahora y antes no lo hacían!

Según algunos indígenas de estas tierras, siempre hubo y hay ausencia del Estado. Esto hace que los gobernantes no entiendan la forma de convivencia de estos pueblos del TIPNIS. La reforma agraria que es una conquista del pueblo, liberó al pueblo de la servidumbre, de la dependencia, pero también le creo otra dependencia con el Estado, porque todo aquel que quería tener tierras debía pagar al Estado durante 25 años. Además que convirtió al indio en campesino. Se destruyó con el sindicato aquello que los indígenas llamaban ayllus. Y ahora, se trata de destruir una cultura con esta carretera, porque con la invasión de aquellos sujetos, lo único que van a lograr es la desaparición de estas culturas que viven en el parque. Estos sujetos llamados colonos ven a la naturaleza como objetos, como medios para satisfacer una necesidad, no como una entidad necesaria para la existencia humana.

Si hacemos memoria, las tierras empezaron a tener protagonismo a partir de la formación de las organizaciones de tierras bajas. Los cuales tuvieron realce en los años 80 y 90. En 1978 tres extranjeros organizaron la primera reunión de pueblos indígenas de tierras bajas; en 1979 formaron la primera ONG que realizó proyectos con indígenas del oriente boliviano y prepararon en 1982 la fundación de la CIDOB. También debido a presiones del primer mundo el gobierno de Paz Zamora tenía que incluir al convenio 169 de la Organización Internacional de Trabajo en la legislación boliviana.

Otro de los hechos que marco fue el año 1991, en ella el Banco Mundial financió un gran proyecto de expansión de la agroindustria cruceña. La Kreditanstalt für Wiederaufbau (KfW) alemana se adjudicó el proyecto marginal de mitigación de los efectos colaterales para el medio ambiente, convirtiéndolo en un proyecto de 10 millones de dólares. El proyecto PLUS (Plan de Uso de Tierras) realizó un exhaustivo estudio de todo el Departamento Santa Cruz, definiendo el uso apropiado de tierras, y proponiendo que las tierras deberían ser parques o tierras indígenas. En 1994 el primer gobierno de Sánchez de Lozada aprobó el concepto del proyecto para toda Bolivia. En 1996, cuando se investigó para justificar la primera demanda de una TCO, la de Monte Verde del pueblo Chiquitano, que abarcaba 1.075 000 hectáreas, en el territorio demandado se encontró solamente a 17 personas que habían hecho una solicitud de tierras. El estado disponía todavía una inmensa cantidad de tierras fiscales.

¿Cuál fue la causa para que los colonos entraran en estas tierras?

Hay muchas causas, la más mínima y más cercana es; al ver que los indígenas estaban consiguiendo derechos sobre sus tierras, los que no son indígenas empezaron a migrar a esas tierras. Lo primero que hicieron fue saquear los recursos naturales. Algunos terratenientes hicieron de las suyas, porque mandaban gente para que los desalojaran. Esto paso especialmente en la época de Hugo Banzer Suarez, donde los terratenientes se otorgaron tierras fiscales. Fue una verdadera pena y vergüenza, lo gracioso es que ahora estos se hacen los defensores de los indígenas.

La mayor parte del TIPNIS fue tradicionalmente habitada por pueblos Arawak, los actuales Mojeños, Trinitarios e Ignacianos. Cuando los jesuitas fundaron a partir de 1682 las reducciones de Mojos, “reducían” a los indígenas, que vivían dispersos en los bosques, en grandes centros poblados, las reducciones, que abarcaban poblaciones entre 4-6 mil personas. De esta manera vaciaron grandes territorios de indígenas, entre otros el actual Parque Nacional y Territorio Indígena Isiboro Sécure. Poco después de la abolición del sistema reduccional alrededor de 1845, que coincide con la formación del Departamento de Beni, comienza el primer auge de la goma, donde los indígenas están empatronados en las barracas gomeras o en los establecimientos, que combinaban ganadería y agricultura para abastecer a los gomales.

En 1887 Andrés Guayocho lidera una rebelión contra los patrones, que, aunque fue oprimido, daba luz a una serie de movimientos mesiánicos, llamados “En Busca de la Loma Santa”. Durante todo el siglo XX nacieron mesías, quienes llamaron a los indígenas a no seguir metido en las estancias. Estos mesías querían un lugar sin patrones y opresores y con todos los bienes para vivir bien. En las largas caminatas perecieron muchos, y como no pudieron encontrar la loma santa, grupos de familias se asentaron para formar nuevas comunidades. Estos nuevos asentamientos se concentraron especialmente en la región del actual TIPNIS.

En 1988 el gobierno de Paz Zamora daba una concesión maderera en territorio de los Tsimane, el “Bosque de los Chimanes”, territorio sin indígenas según los madereros. A partir del mismo año un grupo de personas de CIDDEBENI y antropólogas suben por los cabeceras de los ríos que salen de la cordillera y confirman la presencia de un gran número de comunidades mojeñas, tsimane, yurakaré y mezcladas, que se habían formado en estos lugares mediante la búsqueda de la loma santa.

La marcha de los indígenas de las tierras bajas por el territorio y la dignidad de 1990, logró que los madereros ilegales tuvieran que abandonar el “Bosque de Chimanes”, principal territorio de caza para el pueblo Tsimane. La marcha logró además que el entonces Parque Nacional Isiboro-Sécure fuera declarado también Territorio Indígena, una primera gran conquista de los pueblos indígenas de las tierras bajas.

“Un hecho que trajo problemas”

Sequedad se vivió en el país en los años 70 del siglo pasado. Sequedad, porque hubo pérdida de puestos de trabajo especialmente en la parte minera. El detonante fue el decreto neoliberal No.21060, el cuál originó que muchos migraran, como los Aimaras y Quechuas. Migraron en primera instancia al departamento de Cochabamba al Chapare. Otros se asentaron al pie de monte se dedicaron a plantar la hoja de coca. Avanzando por el pie del monte penetraron finalmente al TIPNIS. Varias veces convenios sobre una línea roja, que limitaba la penetración en el parque, fueron ignorados, debido a la incapacidad del estado de hacer valer la ley en muchas regiones de las tierras bajas.

El miedo de los indígenas esta, en el seudo gobierno que se llama indígena. Seudo porque quiere una carretera sin pensar en los pueblos que radican allí. Según algún dirigente, el gobierno no entiende el significado de lo que es ser indígena.


¿Qué es ser indígena?

Indígena significa tener cultura e identidad propia y diferenciarse mediante muchas particularidades de las reglas de la sociedad dominante.



¿Qué reglas tiene el indígena?

La tierra de la comunidad o del territorio indígena siempre es comunal. Tiene un sistema económico no remunerado, reina el trueque. En las comunidades indígenas se trabaja la tierra 3 a 4 años, dejándola descansar después 15 a 20 años. En los territorios indígenas, muchos pueblos como los Yurakaré, cambian la comunidad cada 15 a 20 años de lugar, permitiendo que el medio ambiente se recupere. Los pueblos indígenas solamente permiten la caza, pesca, recolección y extracción de recursos naturales para el uso personal.

¿Qué es ser colono o campesino y cuáles son sus reglas?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que la tierra siempre está en manos privadas. Los campesinos sin tierra están constantemente obligados a vender su mano de obra. La acumulación de bienes domina como principio de la economía, que incluye la incorporación del sistema patrón-peón. Muchos colonos explotan las tierras hasta que pierden rendimiento. Los campesinos y colonos utilizan la moderna tecnología para extraer un máximo de los recursos existentes para la venta, usando por ejemplo dinamita para pescar una máxima cantidad de peces. Domina el pensamiento de vivir mejor. Lo expresado visibiliza claramente que ambos modos de vivir y pensar son incompatibles. En caso de que ambos principios se encuentran en el mismo lugar, el principio indígena se queda como claro perdedor

¿Qué función cumplen los territorios indígenas?

El territorio indígena garantiza la existencia de un pueblo denominado indígena. Garantiza sus derechos que están establecidos en la constitución política del Estado. Garantiza el libre desarrollo de sus formas de convivencia. Garantiza sus tradiciones. Garantiza su medio y el medio ambiente. Garantiza su relación estoica hombre-naturaleza. Garantiza su religiosidad, el respeto que el indígena le tiene a la naturaleza. Garantiza la familia.

Las familias de los pueblos indígenas se han esparcido a lo largo del tiempo. Se aíslan aquellos seres humanos que ya quieren formar su propia familia. De esa manera, se han formado nuevas comunidades en el parque. Algunos le han denominado a estas comunidades “estancias”. Los indígenas Yuracares, Chimanes, Mojeños viven al pie de los montes y los valles bajos de los Andes.

Estos territorios hacen pensar al indígena que ellos son pasajeros, por lo tanto hay que pensar en las generaciones futuras. Y cuando alguien quiere entrar a este territorio, ellos pelean por la naturaleza y por ellos mismos. Según los indígenas, los colonos sólo quieren destruir el parque. Saqueando lo mejor de la naturaleza, y cuando ocurre esto, ellos sienten que la naturaleza llora y por lo tanto, es importante salir a defenderla.

¿Por qué el colono no es bueno?

Según los indígenas, los colonos sólo saben avasallar para plantar coca, saquear los recursos como la madera, piel de animales y su carne. Lo pernicioso hasta este momento es que este territorio no tiene control, no hay algo que indique de donde a donde debe cuidarse. Al mismo tiempo que los indígenas no tienen recursos como para defenderse de los colonos.


¿Qué métodos usaron los colonos para residir en el TIPNIS?

Los colonos se casaron con mujeres indígenas, y esto hace que ellos adquieran la categoría de comunarios. Por tanto son seres humanos con voz y voto igual que los indígenas. De esa manera ellos llevaron a sus familiares para que puedan ayudarles en algún trabajo. Lo peor es que estos empiezan a desmontar montes. Los colonos lograron cambiar la estructura económica y organizativa de las comunidades indígenas. Porque indujeron a plantar coca porque da más plata.

Pensamos que el ser humano tiende a vivir cómodamente, por eso hay la tendencia de entrar en una sociedad de consumo. Le efecto de esta causa es que muchos jóvenes indígenas ya no trabajan la tierra, prefieren otro tipo de trabajo que les de plata. Introduciéndose de esa manera un pensamiento egoísta, el tema de la propiedad privada. Es así que los que lo logran, empiezan a explotar a sus mismos hermanos, los mismos que empiezan a realizar contratos con loteadores, colonos, extranjeros, etc.



Bibliografía

• Ricardo Calla Ortega, Ramiro Molina Barrios, Movimientos Indígenas y Pactos de Género, Programa de las Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD), cuaderno Nro5, La Paz- Bolivia, 1999.

• Silvia Rivera, Democracia liberal y democracia de Ayllu: el caso del Norte de Potosí, Bolivia”. ILDIS, La Paz, 1990.

• Introducción del Proyecto de Ley de Pueblos Indígenas del Oriente, Chaco y Amazonía Boliviana. CIDOB.

• Guido Pizarroso Durán, La prolongada crisis del movimiento sindical, periódico la prensa, sábado 28, mayo 2011.

• Bernd Fischermann, La carretera por el TIPNIS, Racionalidades, Racionamientos, derechos y convivencia conflictiva de naturaleza, indígenas, colonos y empresarios, La Paz, 09.09.2011.